La elección es nuestra
Esta existencia humana es una oportunidad de oro que se nos ha dado para poder cumplir un propósito supremo: la fusión de nuestra alma con su Fuente, el Creador. Tenemos una vida limitada y depende de nosotros sacar el máximo provecho de nuestro tiempo aquí.
Todos tenemos 24 horas al día, de las cuales utilizamos una parte importante para dormir, trabajar, cumplir con nuestras responsabilidades externas y atender las necesidades de nuestro cuerpo. Con las pocas horas que nos quedan cada día, podemos elegir centrarnos en lo que nos ayuda con nuestra meta espiritual o elegir centrarnos en actividades que nos mantienen enredados en las atracciones del mundo. Del mismo modo, a medida que transcurre el día, podemos elegir mantener nuestra atención apegada al mundo exterior o permanecer centrados en Dios mientras cumplimos nuestras obligaciones.
Hagamos lo que hagamos, depende de nosotros cómo usemos el tiempo libre y dónde enfoquemos la atención. La elección es nuestra, dijo el Maestro espiritual. Si elegimos centrarnos en Dios, estaremos dando pasos firmes en Su dirección.