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Meditación: Siempre es demasiado pronto para rendirse

junio 6, 2021

Hoy, Sant Rajinder Singh Ji presidió la 57ª edición del evento Meditación Global a distancia. Todos estamos aquí para crecer espiritualmente, dijo, al dirigirse a la gran audiencia internacional en línea. Para crecer espiritualmente, necesitamos sentarnos en silencio. Este proceso, también llamado meditación, en el que apartamos la atención del mundo físico y la centramos dentro, permite que los mundos espirituales internos se revelen ante nosotros y nos conecten con el amor y la luz de Dios.

El proceso de sentarse en silencio puede parecer fácil, pero cuando nos sentamos a meditar, descubrimos que nos llegan muchas distracciones. Nos bombardean los pensamientos de nuestras obligaciones, responsabilidades, quehaceres y mucho más; en poco tiempo estamos cuestionando nuestra capacidad de meditar.

Muchos de nosotros no podemos aquietar el cuerpo o la mente. Puede que nos rindamos después de uno o dos días de intentarlo porque nos es imposible quedarnos quietos por mucho tiempo. Sin embargo, si nos fijamos en nuestro comportamiento en el mundo, nos damos cuenta de que podemos permanecer quietos y absortos en un cuadro, una obra de arte, una canción, una interpretación musical o incluso un poema durante horas y horas. ¿Por qué pasa esto? Las artes atraen a los sentidos, especialmente, la vista y la audición. Las artes nos aportan alegría a nivel físico. Cuando nos sentamos a meditar, uno se prepara para disfrutar de las vistas y los sonidos de los mundos espirituales internos. Estas vistas y sonidos internos son mucho más encantadores que cualquier cosa que podamos experimentar en el mundo. La belleza que disfrutamos a través de los sentidos físicos es un mero reflejo de lo que nos espera en los mundos internos.

Lo que se necesita, dijo el Maestro espiritual, es paciencia, perseverancia y diligencia de nuestra parte. Tenemos que seguir enfocando la atención dentro de nosotros mismos en la meditación y no distraernos. Con el tiempo y con nuestro esfuerzo, podremos aquietar el cuerpo y la mente y los mundos internos se abrirán para nosotros. Podremos experimentar la alegría indescriptible de conectarnos con el amor y la Luz de Dios. Cada uno de nosotros puede realizar el viaje espiritual; cada uno de nosotros puede ir dentro. Es simplemente un asunto de cuán enfocados estemos y cuánto esfuerzo y atención pongamos en nuestra meta.