El amor es el nombre del juego
Esta vida humana es una gran bendición. Dios nos la ha dado para que podamos encontrar el camino de vuelta al Creador. Nuestra alma ha estado separada de Dios durante eones y anhela regresar a su Fuente. Como humanos, tenemos todas las facultades necesarias para emprender el viaje hacia Dios.
Explicando el don de la vida humana, Sant Rajinder Singh Ji Maharaj explicó hoy cómo la vida puede considerarse una carrera que cada uno de nosotros debe terminar. Habremos llegado a la meta cuando completemos nuestro viaje de regreso a Dios. Sin embargo, no es una carrera que debamos ganar alcanzando el primer, segundo o tercer lugar. Por el contrario, es una carrera en la que tenemos que ayudarnos mutuamente a llegar a la meta y alcanzar el objetivo final. Podemos hacer esto a través del amor, y es por medio del amor que cada uno de nosotros puede progresar en este viaje para ser uno con Dios. El amor es el nombre del juego.
¿Cómo podemos tener amor por nuestros semejantes? Todo comienza, dijo el Maestro espiritual, cuando experimentamos el amor de Dios a través de la meditación. Al bañarnos en el amor divino, llegamos a ser encarnaciones del amor y éste se irradia desde nosotros hacia todos los que están en nuestra órbita, sin ningún esfuerzo de parte nuestra. A medida que viajamos hacia la Morada de Dios, esparciendo la fragancia del amor del Señor, el cielo descenderá sobre la tierra. Esta es la visión de los santos y es la visión que nos llevará de vuelta al Hogar.