The Spiritual Aspect of Earth Day

By Sant Rajinder Singh Ji Maharaj

 

Cada año, el 22 de abril, la gente celebra el Día de la Tierra. Toda esa semana es dedicada a actividades y proyectos para elevar la conciencia de nuestra necesidad comunitaria de cuidar la tierra y sus recursos. El enfoque consiste en recordar los dones que la Tierra ofrece para todo lo vivo, protegerlos, conservarlos y cuidarlos. Con una población mundial de siete mil millones de personas, a las que se suman miles de millones de especies de vida, los recursos limitados que abarcan el aire, el agua, las plantas, el suelo y los minerales deben cubrir todas las necesidades, no sólo para este siglo, sino también para las generaciones venideras.

Cuidar la tierra significa que no sólo pensamos en nosotros mismos, sino que expandimos nuestra mente, nuestros corazones y nuestras almas teniendo consideración por nuestro planeta y todas las formas de vida que lo habitan. Podemos hacerlo abriendo el corazón con un espíritu de humildad, compasión, desinterés y gratitud.

Al tiempo que la tierra provee a lo largo de todos los días del año dones que sostienen la vida de todos los seres humanos, animales y plantas, es extraño que sólo un día pensemos en lo que la tierra nos da. Este día fue seleccionado para reflexionar sobre la condición de nuestro planeta porque se encuentra en peligro. Con este día se busca despertar la conciencia de la humanidad sobre el hecho de que hemos puesto en peligro nuestro planeta y como consecuencia estamos poniendo en peligro nuestras propias vidas.

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Durante el siglo pasado, tomamos más del planeta de lo que le hemos devuelto. Estamos en desequilibrio con la naturaleza. La relación entre la humanidad y el medio ambiente es una en la que ambos dependen el uno del otro. Desafortunadamente, nuestra civilización se nutre de los recursos de la tierra sin reemplazar lo que necesita para ser sostenida. El Día de la Tierra es un día para evaluar en qué punto estamos en relación con nuestro planeta y donde deberíamos estar.

El Día de la Tierra también tiene un aspecto espiritual. Aquellos que meditan en la Luz y el Sonido interior experimentan los tesoros espirituales dentro de sí mismos. Esto incluye ver la Luz interior a través de la meditación, la cual nos llena de paz, felicidad y un sentido de unidad con toda la vida.

A medida que reconocemos la Luz dentro de nosotros mismos, empezamos a ver la misma Luz en todos los demás seres humanos. También podemos ver esta Luz brillando en todas las formas vivientes. Esta conciencia de que todos somos parte de una sola familia de la Divinidad tiene como resultado que desarrollemos amor y respeto por toda la vida. Empezamos a cuidar a toda la creación y nos preocupamos por el planeta que nos sostiene a todos.

No sólo pensemos en nuestro planeta un día al año, en el Día de la Tierra, sino que hagámoslo todo el año. A través de la meditación en la Luz interior nos damos cuenta de la unidad de toda la vida y de los dones que nuestro planeta nos brinda. De esta manera, podemos hacer conscientemente nuestra parte para ayudar a la tierra a sostener la vida ahora y en la posteridad.

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Acerca del autor Sant Rajinder Singh Ji Maharaj

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