Utiliza tu tiempo sabiamente
Al vivir en este mundo material, centramos gran parte de nuestros esfuerzos en amasar tesoros de este mundo: riquezas materiales, nombre y fama e independencia financiera, todo lo cual creemos nos traerá felicidad. Sin embargo, hay algo mucho más preciado y valioso que cualquier posesión material y es el tiempo, un bien que no se puede comprar, detener o atrapar.
Cada uno de nosotros tiene una cantidad finita de tiempo en la tierra, una vida limitada que no puede ser extendida. Con cada segundo que pasa, nos acercamos más a la hora de dejar este mundo. Nos corresponde hacer el mejor uso posible de nuestro tiempo aquí para cumplir el propósito para el que fuimos enviados: lograr la realización de nosotros mismos como alma y alcanzar la fusión de nuestra alma en Dios.
De las 24 horas de un día, necesitamos un cierto número para satisfacer las necesidades del cuerpo. Los santos nos animan a hacer introspección y a reflexionar sobre cómo utilizamos el resto del tiempo. Si lo gastamos todo en asuntos mundanos, no ganamos en el terreno más importante: el espiritual. Tenemos que dar prioridad a nuestros objetivos espirituales. Tenemos que dedicar tiempo y esfuerzo a sentarnos en meditación a diario para conectarnos con el amor y la Luz de Dios, que nutren nuestra alma y la ayudan a avanzar en las regiones internas. Cuando lo hacemos, podemos aprovechar los tesoros que hay en nuestro interior.
Todos estamos aquí para conocer a Dios. Es simplemente una cuestión de dónde enfocamos nuestra atención y cómo utilizamos nuestro tiempo. Al igual que con cualquier otro esfuerzo en la vida, el progreso en el camino espiritual viene con el esfuerzo sincero y el trabajo duro. Cuando dedicamos tiempo, podemos estar seguros de alcanzar nuestra meta.















