Enciende la lámpara eterna que llevas dentro
Sant Rajinder Singh Ji Maharaj ofreció un discurso sobre el significado espiritual del Diwali en el Centro Internacional de Meditación de la Ciencia de la Espiritualidad, en Lisle, Illinois. Este festival de luces se basa en una obra épica hindú y celebra el comienzo del invierno y de un nuevo año. Es un momento para reflexionar sobre el año transcurrido y el venidero, un momento para hacer una pausa y reflexionar sobre si estamos centrando nuestros esfuerzos en el lugar correcto. El Maestro espiritual comentó la naturaleza temporal de las luces exteriores que se disfrutan durante el Diwali, compartiendo un verso del poeta y santo Sant Darshan Singh Ji Maharaj: “Las lámparas del Diwali brillan, pero pronto se apagarán; enciende la lámpara interior cuya llama alumbrará para siempre”. El significado más profundo de este festival de luces, dijo, es que nos ayuda a reconocer la necesidad de ir más allá de las luces exteriores y buscar la Luz interior. La conexión con la Luz disipa la oscuridad de la vida, bañándonos en el amor permanente de Dios, que nos trae la paz, la alegría y la felicidad que buscamos. La oscuridad de la vida se refiere a las dificultades que experimentamos a nivel físico, mental, emocional y espiritual. Estos desafíos forman parte de la vida. A medida que nuestro cuerpo envejece, nos enfrentamos a dolencias y problemas físicos. Nuestras relaciones también se verán afectadas por la naturaleza temporal de la existencia humana, que nos traerá dolor y tristeza. También podemos experimentar dificultades o contratiempos a nivel mental. Todo esto forma parte de la existencia humana. Sin embargo, debemos recordar que nuestra salud espiritual es lo más importante. Es la parte de nuestra existencia que perdurará más allá de la muerte física. Nuestra alma se ha olvidado de sí misma y de su conexión con el Creador. Dios quiere que volvamos a Él y nos ha dado las capacidades para encontrar el camino de vuelta al Hogar. Lo que se necesita, dijo Sant Rajinder Singh Ji, es el deseo de conocer a Dios. ¿Cómo, entonces, podemos conocer a Dios? Podemos experimentar al Señor en la quietud del cuerpo y la mente durante la meditación. Al retirar nuestra atención del mundo exterior, podemos conectarnos con el amor y la Luz de Dios, que nutre y fortalece nuestra alma. Si queremos disipar la oscuridad de los desafíos de la vida y encontrar la felicidad duradera que buscamos, necesitamos embarcarnos en un viaje espiritual interior y encender la lámpara eterna que llevamos dentro.














