Meditar para alejar el dolor emocional
Nuestras emociones están basadas en nuestras interacciones con los demás y cuando dichas interacciones se vuelven agotadoras o tensas, experimentamos dolor emocional. Cuando intentamos comprender la causa de este dolor, nos damos cuenta de que surge cuando nos creemos individuales y, por lo tanto, diferentes a los demás. Esta diferencia se traduce en que queremos ser mejores que los demás. En esa carrera por conseguirlo, sentimos celos y cuando las circunstancias no satisfacen nuestras expectativas, experimentamos dolor. La clave para lidiar con este dolor es desarrollar una correcta comprensión de quiénes somos.
Necesitamos reconocer nuestra conexión con los demás y nuestra unidad con la creación de Dios. A través de la meditación, despertamos a nuestra naturaleza como almas y nos damos cuenta de que estamos interconectados. Cuando empezamos a ver a los demás como una extensión de nosotros mismos, nos alejamos de un mundo de dualidad y abrazamos una vida de unidad, en la que sólo fluye el amor desde nosotros hacia los demás. Cuando llegamos a este estado, descubrimos que nuestro dolor emocional desaparece.















